La demanda turística está experimentando una transformación estructural impulsada por dos factores clave: el cambio climático y el overtourism.

Estos elementos han dejado de ser externos al sistema turístico. Hoy influyen directamente en cómo, cuándo y dónde se viaja.

El riesgo climático como factor de decisión

Los datos muestran que el clima se ha integrado plenamente en la planificación del viaje:

  • El 74% de los viajeros tiene en cuenta el riesgo climático
  • El 68% evita destinos con condiciones adversas
  • El 31% ha modificado o cancelado viajes

Además:

  • El 55% considera que algunos destinos son demasiado calurosos en determinados periodos
  • El 55% percibe la incertidumbre climática como un factor de estrés al planificar

Esto indica un cambio hacia un comportamiento anticipatorio.

Impacto en la oferta turística

El cambio climático también afecta a la operativa:

  • El 24% de los alojamientos ha experimentado interrupciones debido a fenómenos meteorológicos extremos

Esto confirma un impacto simultáneo en la demanda y en la oferta.

Redistribución de la demanda

Los viajeros están modificando sus decisiones espaciales y temporales:

  • El 43% evita destinos masificados
  • El 42% viaja fuera de temporada
  • El 44% intenta no contribuir al overtourism
  • El 37% busca reducir la presión sobre los destinos

Se observa un cambio desde la reducción del impacto individual hacia la redistribución de los flujos turísticos.

Impacto en los destinos

El turismo sigue siendo percibido como positivo en términos generales:

  • El 60% considera que tiene un impacto positivo

No obstante, persisten desafíos relevantes:

  • Congestión: 40%
  • Residuos: 37%
  • Aumento del coste de vida: 31%

Esto pone de manifiesto la necesidad de una gestión más equilibrada.

Palancas de cambio

El informe identifica mecanismos clave para influir en el comportamiento:

  • Incentivos económicos: 47%
  • Orientación para viajar con presupuesto limitado: 45%
  • Comunicación clara: 41%
  • Recomendaciones sobre cuándo viajar: 40%
  • Programas de fidelización: 38%

Estas palancas permiten reducir la fricción en la toma de decisiones.

Implicaciones sistémicas

El sistema turístico debe adaptarse a:

  • Mayor volatilidad de la demanda
  • Cambios en la estacionalidad
  • Presión sobre destinos más resilientes

 

Conclusión

El turismo evoluciona hacia un modelo condicionado por factores estructurales.

La competitividad futura dependerá de la capacidad para integrar el riesgo climático, gestionar la distribución de la demanda y ofrecer información fiable y transparente.

Lee el informe completo aquí.